sábado, 13 de agosto de 2011

Economía de África

La Economía de África se basa en el comercio, la industria y los recursos naturales y humanos del continente. Aproximadamente, 922 millones de personas habitan en 54 países diferentes.
África es, de lejos, el continente habitado más pobre. Aunque algunas partes han mejorado en los últimos años, de los 175 países estudiados en el Human Development Report de Naciones Unidas en 2003, 25 países africanos se encuentran en el ranking de los peores del mundo en cuanto a desarrollo humano.
Ésto es en parte debido a su turbulenta historia: La descolonización de África fomentó mucho la inestabilidad política, agravada por la guerra fría. Desde mediados del siglo XX, la guerra fría, el incremento de la corrupción política y el despotismo, han contribuido a la economía tan pobre que existe en África.
El mayor contraste en términos de desarrollo ha sido entre África y la economía de Europa. El African Economic Outlook destaca el hecho de que el comercio entre África y China se ha multiplicado por 10 desde 2001, con un montante de 7.000 millones de euros (alrededor de 100.000 millones de dólares) en 2008. Las economías de China e India han crecido rápidamente, mientras Latinoamérica ha experimentado un crecimiento moderado, obteniendo millones por encima de la mera supervivencia. En contraste, en la mayor parte de África la economía se ha estancado e incluso decrementado en términos de comercio exterior, inversiones, renta per cápita y otros valores de crecimiento económico.
La pobreza ha repercutido sobre casi todos los demás campos, lo que incluye la disminución de la esperanza de vida, el incremento de la violencia y el aumento de la inestabilidad, que perpetúan los problemas de crecimiento del continente.
Año tras año, ha habido muchos intentos infructuosos de mejorar economías a escala nacional en diferentes países, de hecho, los datos más recientes sugieren mejoras en algunas partes del continente que experimentan un crecimiento por encima de la media. Según el banco mundial, los países subsaharianos han crecido a tasas parecidas a la media mundial.
Las economías que más deprisa han crecido han sido las de Mauritania con un crecimiento del 19,8%, Angola con un 17,6%, Sudán con un 9,6%, Mozambique con un 7,9% y Malawi con un 7,8%. Muchas agencia internacionales están confirmando su interés en estas nuevas y emergentes economías, especialmente en un momento de crisis financiera mundial como la actual crisis financiera.

Impedimentos al crecimiento

El fracaso económico africano ha sido largamente debatido tanto en África como fuera. Se ha intentado muchas veces resolver la pobreza, pero pocas veces, esos intentos han tenido algún grado sustancial de éxito. Algunos impedimentos barajados han sido la autarquía en determinados países, las ayuda externas, el socialismo o el liberalismo

El liberalismo y la situación económica africana

En la década de 1980, las ideas socialistas fueron descartadas y se eligió el capitalismo como ruta de salvación en lo que se denominó el Consenso de Washington.
En 1990, cuarenta países subsaharianos convinieron seguir las pautas rigurosas de los planes reestructuradores del FMI. Las recomendaciones del FMI hicieron caer las divisas del continente un promedio del 50%, promovieron la venta de las industrias de propiedad estatal y el recorte de los gastos públicos. Veinte años después, estos métodos se han demostrado con tan poco éxito como los planteamientos socialistas de la época anterior. El crecimiento medio pasó del 2,3% al 2,8% anual, sólo un puñado de estados alcanzaron mejores niveles de riqueza y muchos otros se empobrecieron aún más a lo largo de la década de 1990.
Hoy en día existe una gran controversia sobre las razones por las que todo ésto falló. Una escuela de pensamiento propone que las reformas fallaron debido a que éstas eran tan sólo de caracter económico, sin ahondar en la democracia y el estado de derecho, sin los cuales, el desarrollo no ocurre.
Otra escuela de pensamiento, atribuye los problemas de África a una deficiente liberalización. Hay que tener en cuenta que mientras el llamado primer mundo insistía en que África abriera sus mercados y eliminara los subsidios públicos, el primer mundo no hacía lo mismo respecto a la importación de bienes agrícolas de África ni eliminaba sus propios subsidios agrícolas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario